Se acerca el 31 y uno invariablemente se pone a mirar para atrás, a repasar lentamente el año transcurrido, a revivir la vieja frase “que rápido se pasó el año”.
Les agradezco estar ahi, leerme, aportar y por sobre todo la paciencia, al fin y al cabo hace ya cuatro años que desparramo pensamientos en este blog y hay muchos que siguen firmes ahi
Desde hoy inicio la campaña “Muerte al Thumbs.db”, que, si bien inofensivo en la mayorÃa de los casos, es terriblemente pesado cuando la carpeta tiene muchas imágenes. Y lo peor de todo es que la gente lo suele incluir cuando zipea o comprime una carpeta.
Y por cierto, hay que aprovechar y buscar un administrador de archivos decente, basta de explorer
Estos dÃas me tocó lidiar con una diferencia notable, y rara vez notada en el ambiente, que es la que existe entre un experto en servidores y un experto en servidores para web.
En toda empresa/organización siempre hay un “experto”, a veces más a veces menos, que administra los servidores. Es un trabajo complejo, difÃcil, y que requiere un buen background para llevarlo. Ahora bien, cuando se lleva a uno de estos peces fuera de su pecera habitual de redes/sistemas al submundo web, suelen aparecer una serie de problemas difÃciles de sobrellevar.
Y es que, habitualmente, aunque depende del tamaño de la organización, el trabajo del administrador está medianamente acotado, y se suele enfrentar a problemas recurrentes. Pero en la web las posibilidades se multiplican, como asà la demanda, y es ahi donde empiezan a influir otras cosas: optimizaciones más finas, estructuras/tecnologÃas más convenientes y requerimientos de hardware y conectividad distintos. Ya no todo se resume en apuntar bien unas IPs, editar tres o cuatro archivos de configuraración o verificar el cableado. Y ni siquiera a tirar un “top” para ver como marcha todo. Hay un mundo “web-specific” que requiere estudiar, investigar y probar.
Ojo, no es una problemática exclusiva de los administradores de servidores. En el mundo del desarrollo pasa algo muy parecido cuando se lleva por primera vez a un programador “offline” al mundo de la web: le faltan los formularios y la persistencia de estados por default